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Innovias quiso entrevistar a Ana Martín Mateos una de nuestras novias Innovias más queridas, pero cuando empezó a responder a nuestras preguntas con todo lujo de detalles nos dimos cuenta que su historia ganaba en primera persona,resultando un alegre relato lleno de energía e ilusión de una novia feliz, guapa y luchadora que esperamos disfrutéis como hemos hecho en Innovias.

Podéis lee el texto escuchando el afamado Canon de Pachelbel, música con la que Ana entró en la iglesia:

AMO, AMAS 

Amar, amar, amar, amar siempre, con todo 
el ser y con la tierra y con el cielo, 
con lo claro del sol y lo obscuro del lodo. 
Amar por toda ciencia y amar por todo anhelo.

Y cuando la montaña de la vida 
nos sea dura y larga y alta y llena de abismos, 
amar la inmensidad que es de amor encendida 
¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!

                                                                                    Rubén Darío

Todo empezó un 26 de junio de 2003. Siendo las fiestas y feria de Plasencia, nuestra ciudad natal, conocí a un chico… Ambos estábamos con nuestro respectivo grupo de amigos y aunque ya nos habían presentado años atrás la timidez no nos sacaba de las miradas y sonrisas, su grupo nos perseguía allí dónde íbamos en un baile de cortejo cuando en una de esas idas y venidas se me presentó – aunque ambos sabíamos que ya nos conocíamos…- Fuimos coincidiendo a lo largo de las fiestas hasta que intercambiamos los números de teléfono. Comenzamos a quedar y a cultivar nuestra amistad, dábamos paseos en el parque, íbamos a cafés, comíamos pipas y charlábamos sobre nuestros pasados, aconsejándonos el uno al otro. Un día me llevó a su pueblo donde sus padres tienen un casita, era una noche de verano, estábamos sentados en el porche cuando a Juan Ángel le mordió un ciempiés. Yo acababa de terminar mis estudios de bachillerato y quería ser enfermera así que me ofrecí a curarle con lo que tuviera en casa, al entrar nos dimos el primer beso por lo que gracias al ciempiés empezó toda nuestra historia.

LA DISTANCIA SI NO TE SEPARA TE HACE MÁS FUERTE

El tiempo fue pasando, yo contaba cada mes (mesesario) y cada año, celebrando cada aniversario con algún detalle especial, una cena, un regalo…Juan Ángel ya había terminado sus estudios y le llamaron del Banco Popular para hacer una entrevista de trabajo en Madrid. Se presentó a los exámenes y aprobó lo que le aportó un buen trabajo estable pero nos separaría cada semana despidiéndose de mí cada domingo de madrugada para irse a trabajar toda la semana fuera de casa, así llevamos 9 años desde entonces, siempre valorando el tener trabajo lo unidos y lo mucho que nos queremos a pesar de la distancia.

Yo empecé mis estudios de enfermería en mi ciudad natal, sacando el mejor expediente académico de mi promoción. Cuando terminé la carrera aprobé mi primera oposición a la primera lo que significaba que ambos tendríamos buen trabajo aunque seguiríamos lejos el uno del otro.

Detalle del velo y diadema de novia de Innovias y otros complementos.

A pesar de los kilómetros que nos separan siempre hemos querido formar una familia y mantuvimos la ilusión de casarnos cuando le trasladaran cerca de nuestra ciudad natal y poder estar juntos para siempre. Pero esperamos y esa suerte aun no llegaba por lo que decidimos echarnos para adelante y dar ese paso a nuestra relación Pero…. ¿ Como decírselo a la familia?


LA FECHA FETICHE DE LOS NOVIOS 

Fue muy curioso. Como ya he dicho anteriormente nos conocimos un 26 de junio del 2003, también nos habían dado la casa en esa fechaseis años después y desde entonces todos los 26 de junio lo celebramos, para rematar la faena nos propusimos que si algún día nos casábamos sería en esa fecha. También decidimos darles la noticia a nuestros padres el 26 de junio del 2010 un año antes de la boda. Les invitamos a cenar a nuestra casa con la excusa de que llevábamos un año viviendo en la nueva casa…pero la sorprendida fui yo por mi entonces novio Juan Ángel. La noche del 25 me llevó a cenar a un restaurante que siempre nos ha gustado mucho y cuando estábamos en el postre ya pasadas las doce, es decir el día 26, me pidió que cerrara los ojos y me obsequió con unas palabras preciosas mientras sacaba un anillo de oro blanco con seis diamantes. Me lo puso y me preguntó si me quería casar con él. Yo, con las lágrimas en los ojos le contesté con un beso.

Para mi fue inesperado porque creía que nos habíamos ido a celebrar nuestro aniversario como hacíamos siempre. Como ya habíamos hablado de la boda y fecha nunca pensé que me iba a pedir matrimonio formalmente con un anillo como en las películas. Aquella misma noche antes de que me sorprendiera con el anillo yo también le esperaba con una sorpresa que terminó quedando en un segundo plano. Le regalé dos billetes de avión y hotel para viajar a Palma de Mallorca con una carta de amor. Habíamos estado ahorrando durante dos años para la boda y nos habíamos privado de las vacaciones durante mucho tiempo, pensé que necesitábamos pasar unos días juntos en la playa planeando la boda.

PREPARATIVOS

Nos quedaba un año por delante para organizar todos los preparativos. Yo me encargué de todo. Soy una persona muy perfeccionista, me gusta llevar la organización de las cosas para que no se me escape nada , mantener todo bajo mi supervisión , echar la última mirada y tenerlo todo siempre planificado , ordenado y listo para que no haya imprevistos. No me voy a atribuir todo el mérito ya que también tengo que agradecer a mis padres y suegros que me ayudaron en organizar mi gran día.

Dediqué todos los días laborales  de la semana a buscar hasta el mínimo detalle y cuando llegaba Juan Ángel los fines de semana íbamos cerrando asuntos juntos, así poco a poco fuimos atando cabos.

CÓMO ENCONTRÉ INNOVIAS

Un día que estaba buscando en internet vestidos de novia, regalos y complementos de boda descubrí que en IFEMA (Madrid) se celebraba las “1001 bodas” y decidimos asistir. De la feria adopté muchas ideas y fue el detonante para mi imaginación que comenzó a volar pensando en ese día tan especial. Allí fue donde encontré, Innovias.

La guapísima Ana con su vestido de novia Innovias.

Había oído hablar de novias que no compraban el vestido de boda, que lo alquilaban en Innovias, pero nunca se me paso por la cabeza que yo lo fuera a hacer.Tenía muchas dudas respecto a vestir el traje que otra persona ya se había puesto pero cuando me enteré bien de cómo iba el tema vi que era una posibilidad que no descartaba.

Se lo comenté a mis padres y me animaron con la decisión. Toda novia siempre quiere estrenar su vestido de novia pero si lo piensas fríamente es sólo un día y luego ¿Qué? ¡Al armario para toda la vida! y ver el verlo allí dentro día tras día me lo iba a hacer pasar peor que si no lo veía. Prefería verlo en fotos que es en sí el recuerdo que vas a tener para siempre, llegué a esta conclusión sin contar con el dinero que te ahorras y que puedes invertir en otra cosa. Los tiempos no corren para gastos excesivos y encuentro muy buena iniciativa y brillante idea alquilar tu vestido de novia y más en Innovias, no me arrepiento de haberlo hecho, lo pienso muchas veces y me alegro de haber tomado esa decisión, volvería hacerlo.

ELIGIENDO EL VESTIDO

Cuando fui a la tienda Innovias por primera vez aproveché para pasar el día con Juan Ángel que vivía en Madrid debido a su trabajo, también me acompañaron mis padres. Fue un día especial, nunca me había vestido de blanco.

Tenía una idea en la cabeza de cómo quería que fuese el vestido de novia, había mirado muchas fotos pero a pesar de ello me quise probar todos los estilos aunque el estilo sirena era el que me hacía sentir mejor, el equipo de Innovias también me lo decía y me animaba por ese estilo. Elegí un modelo dentro de los sirena, me encantaba pero había algo que no me llenaba del todo, volví al cabo de unos meses porque llegaba la nueva temporada con nuevos modelos de vestidos y a estrenar. Volví a Innovias pero ya me había quedado con la idea del vestido que elegí la primera vez, aún así me probé otro de estilo sirena con unos volantes en la parte inferior, drapeado desde el pecho hasta las caderas de donde partían esas ondas…Me pareció impresionante, me gustó muchísimo, había que decidirse entre uno de los dos. Ese día fui acompañada de mi madre, mi suegra y la opinión masculina de mi padre; me puse éste último vestido y el equipo de Innovias me colocó el velo, cuando miré a mi familia se pusieron a llorar, desde ese momento supe que era mi vestido de novia, fue un momento que recordaré siempre. Muchas gracias a todas vosotras de todo corazón por estar ahí ayudándome en la elección y por tener tanta paciencia con cada novia que pasa por vuestras manos. ¡Os debo un montón chicas!

COMPLEMENTOS

Quería unos zapatos cómodos pero a la vez altos, siempre me ha gustado llevar mucho tacón aunque al final me decanté por unos de medio tacón muy cómodos que me autoregalé.

Algo nuevo. Los pendientes y la pulsera de oro blanco que lleve en la muñeca derecha fue regalo de mi suegra.

Algo prestado. El abanico me lo prestó mi prima que se había casado tres años antes y en la liga llevé el lazo azul.

Los demás complementos fueron surgiendo después del vestido de novia pero siempre he tenido unas variantes claras como el llevar tirante o manguitas en mi vestido, no quería palabra de honor porque nunca lo había llevado antes y quería estar cómoda y ligera para bailar y moverme a mis anchas. También tenía claro que el peinado debía ser un buen recogido y llevar unos buenos pendientes ya que es un complemento que me encanta. La verdad que tras todo un año de preparativos conseguí todo lo que me propuse, siempre he dicho que las cosas por muchas y difíciles que sean o parezcan con organización y disciplina terminan saliendo.

LA CEREMONIA

Para que os hagáis una idea os voy a contar una serie de detalles que tuve en mi boda….la ceremonia la hice yo. Fui a hablar con el cura y le dije que deseaba hacer una ceremonia entretenida y personalizada aprovechando que él ya nos conocía a los dos. Había mucha confianza ya que a mi me había bautizado y dado la comunión.

El cura me animó mucho y así lo hicimos, estuvimos hablando nosotros casi toda la boda, fue una ceremonia dialogada y personal, tanto que hice los misales a ordenador con fotos y dibujos para que los invitados tuvieran un recuerdo. Coloqué los misales en los bancos de la iglesia para cuando se sentaran los invitados pudieran seguir la ceremonia a la perfección. La misa fue uno de los mejores momentos del día.

También fue uno de los momentos más tensos estaba muy nerviosa, desde el momento en que llegué en el coche a la ermita y encontré a todos mirándome y haciéndome fotos hasta que terminó la misa con un texto que yo misma había escrito.

La sensación al entrar en la iglesia fue inexplicable, creo que tuve muchos momentos maravillosos en mi día pero éste sin duda fue uno de ellos, el que siempre había soñado, andando agarrada a mi padre dirigiéndome al altar mirando al fondo. Intentaba mirar a Juan Ángel y a la vez mirar también a los invitados pero con los nervios no veía a nadie aunque sentía el calor de las personas, solo escuchaba el Canon de Pachelbel mientras andaba hacia adelante. ¡Madre mía, es inexplicable!¡Una misa preciosa y emotiva!

Ana luciendo espectacular con su vestido de novia de Innovias.

Contamos con un dúo fabuloso de piano y violín de la orquestra de Badajoz. Cada una de las canciones que tocaron fueron elegidas por nosotros minuciosamente meses antes del enlace, se trataban de nuestras canciones favoritas y más destacadas de nuestros años juntos. Salió todo perfecto, la gente quedo asombrada con la música y la organización de la misa, dijeron que nunca habían vivido una ceremonia igual.

Como la bienvenida había sido por parte de el novio me tocaba a mi hacer la despedida, en los misales no puse lo que diría, solo puse mi nombre detallando una canción que le gusta mucho a mi marido : “Hasta mi Final” de IL Divo, cuando sonaba leí una carta de mi puño y letra que tenía escondida, en ella agradecía a todos su presencia en ese momento tan importante de nuestras vidas, recordando a todos mis seres queridos, los que están y los que ya no están con nosotros, a mis padres que tanto han luchado por mi y por hacerme ser la persona que soy ahora, a mi hermano por las confidencias y complicidad que hay entre nosotros, a los amigos del alma que siempre están ahí y saben cuando estoy feliz o cuando estoy triste con sólo mirarme… conté nuestra historia de amor, cómo a pesar de la distancia estamos siempre muy cerca el uno del otro y les expliqué porqué la fecha de la boda aunque hubiera caído en domingo. Esa fecha en la que a lo largo de ocho años habíamos celebrado nuestro aniversario y esta vez se celebraría con la gente que más nos quiere en nuestro propio matrimonio. Toqué el corazón de los invitados que lloraban emocionados. Me sorprendí a mi misma al ver cómo a pesar de la tensión acumulada lejos de derrumbarme me crecía ante la adversidad y pude terminar de leer la carta hasta el final, después mientras sonaba nuestra canción de fondo me dirigí a mi marido diciéndole que le quería y agradeciéndole todo lo que soy, ya que desde muy pequeñita me cogió en sus brazos y me ha ido modelando todos estos años a su lado y por supuesto le animé a seguir hacia adelante porque tarde o temprano el destino nos unirá algún día bajo el mismo techo.

Cuando finalicé deseé que fuera un día mágico y bonito para todos como lo estaba siendo para nosotros, los invitados se pusieron en pie y secándose las lágrimas me empezaron a aplaudir mientras Juan Ángel me cogió de la cintura y me besó diciéndome que me quería.

ANÉCDOTAS EN UN HURTAN ALBAYCÍN 

Antes de que empezara la ceremonia habíamos quedado en que cuando saliera el novio con la madrina dirección a la ermita nos avisaran por teléfono a casa de mi madre para salir nosotros y no tener que hacer esperar al novio. Pues bien, en los pueblos hay la costumbre de invitar el mismo día a casa de la novia a los invitados para tomar antes un vino, aguardiente, perrunillas, floretas dulces, etc… Con la algarabía que se había montado en la cochera de mi madre nunca oímos la esperada llamada. Mi madre y mi hermano fueron a la ermita pero yo no quería ir para no llegar antes que el novio, no quería que me viera hasta el momento en que entrara en la iglesia. Entonces al chofer del coche alquilado se le ocurrió la brillante idea de irnos a dar una vuelta por la ciudad para hacer tiempo. Estuvimos dando vueltas como unos marqueses saludando a la gente. ¡ Cómo nos reímos! Los coches nos pitaban y nos gritaban -¡Vivan los novios!- disfrutamos como niños pero para cuando nos dimos cuenta había pasado media hora por lo que llegamos tarde a la iglesia. Los invitados estaban entretenidos saludándose pero el novio y la madrina estaban de los nervios. Como nos conocen se imaginaron lo que había pasado.

También recuerdo con ilusión cuando camino a la ermita al pasar por el hospital de Plasencia – donde todos nos conocen ya que toda mi familia trabaja allí – encontré a todo el personal en la calle esperando a que pasáramos con el coche para recibirnos con aplausos, fue muy emocionante.

El coche lo alquilamos en Madrid, era un Hurtan Albaycín blanco-marfil impresionante, el mismo que estrenaron Almudena Cid y Cristian Galvez en su boda, a mi me hacía ilusión y Juan Ángel me lo concedió.

Mientras nos hicimos las fotos en la ermita con el coche y en el Balneario Valle del Jerte donde fue el convite los invitados disfrutaban de un coctel en el jardín con dos cortadores de jamón hasta nuestra llegada. Cuando llegamos al banquete sonaba la canción que habíamos planeado para brindar con los invitados, ” Halo ” de Beyonce, este fue otro de los momentos emotivos del día, sintiéndome el foco de buenos deseos entre las copas alzadas de champagne junto a mi marido, arropados por mis padres y mis suegros.

LAS MESAS

Las mesas a parte de numeradas tenían nombre de títulos de películas relacionadas con las personas que las ocupaban, por ejemplo mis primos estaban sentados en “Poli de guardería” y mis compañeros de trabajo de la piscina en la de “Los vigilantes de la playa”.

Durante la comida en la mesa de los “casi 300” formada por los amigos mantearon al novio en medio del salón para después hacer lo mismo conmigo que volé casi hasta el techo. ¡ Cómo me reí!

Cada invitado al banquete tenía en su plato una dedicatoria hecha por mi con dibujos en tonos verdes y azules. Cuando empezamos el primer plato subí al escenario y comuniqué que a lo largo de la comida se pasaría un “libro de firmas” explicando cómo el libro lo habíamos hecho entre los dos para tener un recuerdo suyo y a la vez poder contar nuestra historia con fotos y explicaciones desde nuestra infancia hasta aquél día. Los grandes momentos de la vida siempre se quedan guardados y ese libro era señal de ello.

Hubo regalos y sorpresas durante la comida, alfileres para las solteras que llevé pinchados en una gran flor de donde los iba sacando mientras mi prima iba dando el capuchón. Hubo piruletas gigantes para los niños y algunos no tan niños, un gran vino por parte del padrino y un lote de cosas típicas de nuestra hermosa zona de Extremadura, La Vera, compuesto por Pimentón de la Vera, miel del Tío Picho y Aceite de Oliva por parte de la madrina.

La tarta fue un milhojas de crema y frutos rojos exquisita y ¡ Cómo no, la cortamos juntos al son de “Bleeding Love” de Leona Lewis!

BAILE Y FIN DE FIESTA 

El baile se abrió con la canción “Desde cuando” de Alejandro Sanz, nos habíamos identificado con la letra desde el primer día que la escuchamos. Al abrir el baile a pesar de estar rodeados por todos yo sólo tenía ojos para él, en ese momento fui consciente de que la que me casaba era yo, que ya había pasado todo y que todo había salido bien, me dejé llevar por la canción sintiéndome la mujer más afortunada, feliz y querida del mundo y comencé a llorar por primera vez en el día, me derrumbé desahogando los nervios acumulados desde hacía meses. Notaba cómo me abrazaba y me arropaba mi marido con sus brazos al son de la música, fue un momento inolvidable e irrepetible.

Después bailamos con los padrinos, el baile con mi padre también fue un momento muy especial, con la emoción hasta se me olvidó bailar con mi suegro.

El baile se animó con todos los invitados, nunca decayó la fiesta, el DJ preguntó a los invitados si querían que bailáramos una canción romántica o la banda sonora de Full Monty…por supuesto eligieron Full Monty. Salí y puse una silla en mitad de la pista donde Juan se sentó, le dije- Ya verás- y me puse a bailar frente a él, quitándole la corbata y dándole besos. Como es muy vergonzoso lo pasó algo mal pero el espectáculo fue recompensado con aplausos.

Para rematar el día tras el baile sacamos un tentempié de dulce y salado, canapés, jamón y una gran fuente de chocolate con golosinas, dulces y frutas cortadas para la foundue.

Y con el dulce termino nuestro cuento de hadas por un día, el día más feliz de nuestras vidas hasta entonces.

Ana Martín Mateos

 

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Ana desde Innovias alquiler de vestidos de novia os deseamos que seáis muy felices y que pronto se cumpla vuestro deseo de estar por fin juntos siempre y forméis una familia. Enhorabuena porque tenéis lo más importante, la fuerza que da el quererse. Estabas guapísima. ¡Viva los novios!